domingo, junio 12, 2011

El ejemplo de Daniel (Daniel capítulo 1)

"Muchos no tienen ni la mitad del vigor que podría poseer, porque padecen de enfermedades producidas por la complacencia del apetito y de hábitos degradantes Cuánta claridad de percepción podrían tener los jóvenes si obedecieran estrictamente las leyes de la salud, como Daniel y sus tres compañeros. ¡Qué libertad del dolor gozarían, y con cuanto mayor facilidad realizaran sus deberes! ¡Cuánto mayor sería su fervor espiritual! !Y cuánto más bien harían a otros, por precepto y ejemplo!...
Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.  Dan. 1: 8.
El primer capítulo de Daniel enseña que lo que comemos y bebemos ejerce influencia sobre las facultades de la mente, y que si queremos tener cuerpos sanos y mentes despejadas debemos ser cuidadosos en nuestra dieta.  Si somos negligentes en este aspecto y comemos simplemente para agradar el paladar, los órganos del aparato digestivo se dañan, la mente se perturba, y ninguno de ellos puede funcionar tan plenamente como Dios se propuso que lo hicieran. . .
Daniel y sus compañeros decidieron excluir de su alimentación todo lo que los contaminara, y un poder de lo alto obraba en armonía con sus esfuerzos.  Como resultado tuvieron el privilegio de poder seguir su propio rumbo en el logro de su educación.  Y la que obtuvieron fue mejor que la alcanzada por cualquiera de los hechiceros, astrólogos o sabios en todo el reino.
Los que deseen tener una relación correcta con Dios necesitan estudiar el plan de Daniel.  Este quedó claramente demostrado.  Ustedes también pueden comprobarlo.  Muchos piensan que quienes adoptan la reforma pro salud sufren la pérdida de fortaleza física, pero si lo intentaran, cambiarían de parecer. . .
Daniel ocupó una posición de mucha responsabilidad en Babilonia.  Siempre existirán los que ocupan puestos de menor responsabilidad; pero cualquiera sea la tarea, nuestro ejemplo debe ser tal que conduzca a otros por la senda correcta.  Debemos humillarnos delante de Dios, orar y confiar en El.  No oramos ni la mitad de lo que deberíamos orar con nuestras familias y a solas con el Señor.  Hay un mundo que salvar, y cada talento debería ser empleado en su servicio.  Puede ser que no estén en condiciones de alejarse de sus familias, pero aun así pueden hacer una obra para Dios, y por su personal manera de obrar pueden alentar a los que tienen que realizar obra misionera.
No podemos desperdiciar ninguna oportunidad para perfeccionar un carácter cristiano.  No importa qué experiencias puedan tener los demás, recuerden que ustedes, en su posición y lugar serán probados individualmente.  Vendrán tiempos cuando enfrentarán situaciones desfavorables, pero en tales momentos imploren a Dios, confíen en El y anden en sencillez de fe ante el Señor.  Los ángeles del cielo impresionarán sus mentes.  No dejen que éstas se llenen del yo y de los intereses propios.
Hoy el Señor nos observa con misericordia y amor. ¿Quiénes seguirán su voluntad? ¿Quiénes se ejercitarán para vencer el temperamento impaciente, recordando que las palabras que pronuncian las dicen a los oídos de los ángeles?  Estos agentes santos están continuamente ministrando en nuestro favor (Manuscrito 73, del 27 de agosto de 1909, "Lecciones del primer capítulo de Daniel", sermón predicado en el congreso anual de Council Grove).

La historia de Daniel y sus compañeros ha sido recordada en las páginas de la Palabra inspirada para beneficio de los jóvenes de todas las edades sucesivas.  Lo que algunos hombres han hecho, otros hombres pueden hacerlo. ¿Permanecieron estos jóvenes hebreos firmes en medio de grandes tentaciones, y presentaron un noble testimonio en favor de la verdadera temperancia?  Los jóvenes de nuestros días pueden dar un testimonio similar.
Haríamos bien en pensar en la lección que se presenta aquí.  Nuestro peligro no radica en la escasez, sino en la abundancia.  Estamos siempre tentados a los excesos.  Los que quieran preservar sus facultades intactas para el servicio de Dios, deben observar una estricta temperancia en el uso de los productos de la generosidad divina, así como abstenerse completamente de toda complacencia perjudicial o degradante.
Los hábitos físicos correctos promueven la superioridad mental.  El poder intelectual, la fuerzas física y la longevidad dependen de leyes inmutables. Este no es un problema de azar o de casualidad.  El Dios de la naturaleza no intervendrá para salvar a los hombres de las consecuencias de violar las leyes de la naturaleza.  Existe mucha verdad genuina en el adagio: "Todo hombre es el arquitecto de su propio destino". 
Los jóvenes [Daniel, Ananías, Misael y Azarías] que asistían a esta escuela de preparación no solamente debían ser admitidos en el palacio real sino que también se dispuso que comieran de la carne y bebieran del vino que venían de la mesa del rey.  En todo esto el rey consideraba qué estaba no sólo concediéndoles un gran honor, sino además asegurándoles el mejor desarrollo físico y mental que pudieran lograr.
Entre las viandas que se colocaban ante el rey había carne de cerdo y otras carnes declaradas inmundas por la ley de Moisés.  Se había prohibido expresamente que los hebreos las comieran.  Aquí Daniel fue puesto en una prueba severa. ¿Debía adherirse a las enseñanzas de sus padres sobre alimentos y bebidas, y ofender al rey, probablemente perdiendo no sólo su posición sino también su vida, o debía  desobedecer el mandato del Señor y retener el favor real, obteniendo de esta suerte grandes ventajas intelectuales y las más halagüeñas perspectivas mundanas?
Daniel no dudó por mucho tiempo.  Decidió mantenerse firme en su integridad, fueran cualesquiera los resultados." Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía" (Dan. 1: 8).
Hay muchos, entre los profesos cristianos modernos, que podrían concluir que Daniel fue demasiado escrupuloso, y que podrían considerarlo estrecho y fanático.  Creen que el asunto de comer y beber tiene demasiado poca consecuencia para exigir una posición tan decidida: una posición que comporta el probable sacrificio de toda ventaja terrena.  Pero los que razonan de esta suerte hallarán, en el día del juicio, que ellos se han desviado de los expresos requerimientos de Dios, y han establecido su propia opinión como norma de lo que es correcto o incorrecto. Encontrarán que lo que les parecía sin importancia no es considerado así por Dios.  Sus requerimientos deben ser obedecidos en forma inflexible.  Los que aceptan y obedecen uno de sus preceptos porque resulta conveniente hacerlo, en tanto que rechazan otro porque su observancia requeriría un sacrificio, rebajan la norma de la justicia, y por su ejemplo inducen a otros a considerar livianamente la santa ley de Dios.  "Así dice el Señor" ha de ser nuestra regla en todas las cosas...
El carácter de Daniel se presenta al mundo como un notable ejemplo de lo que la gracia de Dios puede hacer por los hombres caídos por naturaleza y corrompidos por el pecado.  El relato sobre su vida noble y llena de sacrificio, resulta de ánimo para nuestra humanidad común.  De él podemos recibir fuerza para resistir noblemente la tentación, y con firmeza, y con la gracia de la mansedumbre, defender lo recto bajo la más severa prueba.
Daniel podría haber encontrado una excusa plausible para apartarse de sus hábitos estrictamente temperantes; pero la aprobación de Dios era más cara para él que el favor del más poderoso potentado terrenal: más cara aún que la vida misma.  Habiendo obtenido por su conducta cortés el favor de Melsar, el oficial que estaba a cargo de los jóvenes hebreos, Daniel hizo la petición de que se le permitiera no comer de la comida del rey, o beber de su vino.  Melsar temía que si accedía a este pedido, incurriría en el desagrado del rey, y así peligraría su propia vida.  Como muchas personas hoy, pensaba que un régimen abstemio haría que estos jóvenes tuvieran una apariencia demacrada y enfermiza y fueran deficientes en fuerza muscular, en tanto que la lujosa comida proveniente de la mesa del rey los haría rubicundos y hermosos, y les impartiría una actividad física superior.
Daniel solicitó que el asunto fuera decidido por una prueba de diez días: los jóvenes hebreos, durante este breve período, debían tener permiso para comer alimentos sencillos, mientras sus compañeros participarían de los exquisitos manjares del rey.  Finalmente el pedido les fue otorgado, y entonces Daniel se sintió seguro de que había ganado su caso.  Aunque era sólo un joven, había visto los efectos perjudiciales del vino y de una vida lujuriosa sobre la salud física y mental.
Al final de los diez días el resultado vino a ser precisamente lo opuesto a lo que esperaba Melsar.  No sólo en su apariencia personal, sino también en su actividad física y en su vigor mental, los que habían sido temperantes en sus hábitos revelaron poseer una notable superioridad sobre sus compañeros que habían complacido su apetito.  Como resultado de esta prueba, a Daniel y a sus asociados les fue permitido continuar su régimen sencillo durante todo el curso de su preparación para los deberes del reino.
El Señor consideró con aprobación la firmeza y la abnegación de estos jóvenes hebreos y su bendición los acompañó. "A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños" (Dan. 1:17).  A la expiración de los tres años de preparación, cuando su capacidad y sus conocimientos fueron puestos a prueba por el rey, "el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey.  En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino" (Dan.  1:19, 20).
Aquí hay una lección para todos, pero especialmente para los jóvenes.  El cumplimiento estricto de los requerimientos de Dios es benéfico para la salud del cuerpo y de la mente.  A fin de. alcanzar la más alta norma de conquistas morales e intelectuales, es necesario buscar sabiduría y fuerza de Dios, y observar una estricta temperancia en todos los hábitos de la vida.  En la experiencia de Daniel y sus compañeros tenemos un ejemplo del triunfo de los principios sobre la tentación de complacer el apetito.  Esa experiencia nos muestra que por medio de los principios religiosos los jóvenes pueden triunfar assobre la concupiscencia de la carne y mantenerse leales a los requerimientos de Dios aunque les cueste un gran sacrificio. (Consejos sobre el regimen alimenticio) 

miércoles, mayo 18, 2011

MALAQUÍAS 4:5,6

¿Quién era el Elías que debía venir antes del día terrible de jehová?    



Malaquías 4:5-6  He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.



Este texto bíblico ha generado especulaciones que pretenden personificar  a un Elías individual en estos tiempos finales. Esto no tendría mayor importancia si la base para tal afirmación tuviere mayor evidencia bíblica, pero el fundamento de dicha aseveración está fundamentado en los escritos inspirados de Elena White.
Leamos esta cita ( singular) que tiene dos traducciones diferentes, una se encuentra en Testimonio para los ministros pág.484, titulada ¿"que el cielo nos guíe"?, y la segunda es la que voy a citar en este posteo a continuación.
Con respecto a dicha cita de Testimonios solo pondré la parte de la cita que difiere de Tomos Selectos t.1,  que dice “La profecía debe cumplirse” y es aquí donde reside toda la confusión, que algunos interpretan como una profecía futura, o sea después de la muerte de Elena White.


Como primer punto quería destacar que a diferencia de la cita de Tomos Selectos, la de Testimonios p/ Ministros está editada separada de su contexto original, Y comienza como esta citada arriba. (Entre comillas y azul)


Segundo: el texto es una copia exacta de Tomos Selectos, solo que comienza sin el contexto original como ya dijimos anteriormente y que expondremos en este post.


Tercero: Testimonios p/Ministros comienza con el título  "que el cielo nos guíe", título ambiguo si es que dicho texto quisiera expresar la idea de un Elías único futuro, y con relevancia para la verdad presente.


Cuatro: como ya dijimos en el punto uno, la diferencia entre las dos citas (Testimonios y Mensajes Selectos) se resume en una sola palabra, que no concuerda en las distintos libros,  debía y debe. Tomando en consideración los dos textos y comparando en su conjunto el mensaje, utilizando ambas publicaciones encontramos que una de ellas carece de lógica interpretativa en su tiempo futuro (debe) además de que no existe otro texto que lo confirme como posible, sino todo lo contrario.

Por otro lado el texto que contiene todo el contexto original del mensaje, y que tiene lógica por ser la autora un profeta (mensajera) manifiesta, nos lleva a la conclusión que él debía (pasado imperfecto) es indudablemente el tiempo verbal correctamente utilizado. Además de que la concepción de una Elías futura (única, personal) contradice a todo lo expuesto por la autora que al final de este estudio veremos evidencia que lo confirma.


Quinto: también tomando el contexto lineal de Testimonios, y para poder tener una idea más clara de cómo se llega a la suposición para algunos de ser una profecía de una Elías único futuro, encontramos que no tiene relación alguna, pues el tema anterior trata de las trampas de satanás y como en primera persona Elena White escucho los escalofriantes planes de satanás contra el pueblo de Dios.

 Aquí una muestra de los planes del satanás que pueden leer en dicho libro a partir de las pág. 480: “Tendré sobre el terreno, como agentes míos, a hombres con falsas doctrinas mezcladas con suficiente cantidad de verdad como para engañar a las almas.  Tendré también incrédulos presentes que expresarán dudas con respecto a los mensajes de amonestación que envía el Señor a su iglesia.  Si el pueblo lee y cree estas admoniciones, podemos tener poca esperanza de vencerlo.  Pero si podemos distraer su atención de estas advertencias, permanecerán ignorantes con respecto a nuestro poder y astucia, y por fin los aseguraremos en nuestras filas.  Dios no permitirá que sus palabras sean despreciadas impunemente.  Si podemos mantener a las almas engañadas por un tiempo, la misericordia de Dios será retirada, y él las entregará a nuestro dominio.
 "Debemos causar distracción y división.  Debemos destruir su ansiedad por sus propias almas, e inducirlos a criticar, a juzgar, y a acusar y condenarse mutuamente, a albergar egoísmo y enemistad.  Por estos pecados, Dios nos eliminó de su presencia; y todos los que sigan nuestro ejemplo harán frente a una suerte similar". Testimonio para los ministros pág.483


Debemos ser cuidadosos y estar atentos a quienes vienen con un discurso que va más allá de la exhortación, sino que como escucho Elena, sus palabras tienen el sello de satanás.
Veamos el texto original y su título, para poder ver  con claridad a quien se refiere Elena en su cita de Malaquías. 


La obra especial de Elena G. de White


Los judíos trataron de detener la proclamación del mensaje que había sido predicho en la Palabra de Dios, pero la profecía debía cumplirse.  El Señor dice: "He aquí, yo envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible"  (Mal. 4: 5). Alguien ha de venir en el espíritu y poder de Elías y, cuando aparezca, quizá digan los hombres: "Tú eres demasiado celoso, no interpretas las Escrituras de la debida manera.  Permíteme que te diga cómo enseñar tu mensaje".
Hay muchos que no pueden distinguir entre la obra de Dios y la del hombre. Diré la verdad como Dios me la da a mí, y digo ahora: Si continuáis encontrando faltas y teniendo un espíritu de desavenencia, nunca conoceréis la verdad. Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas  cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar" (Juan 16: 12). No estaban en condición de apreciar las cosas sagradas y eternas, pero Jesús prometió enviar el Consolador que les enseñaría todas las cosas y les haría recordar todas las cosas que él les hubiera dicho. Hermanos, no debemos poner nuestra confianza en hombre. "Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?" (Isa. 2: 22). Debéis hacer depender vuestra alma desvalida de Jesús. No es propio que bebamos de la fuente del valle, cuando hay una fuente en la montaña.  Dejemos las corrientes más bajas. Vayamos a las corrientes más elevadas.  Si hay un punto de verdad que no comprendéis, en el cual no estáis de acuerdo, investigad, comparad texto con texto, introducid profundamente el barreno de la verdad en la mina de la Palabra de Dios.  Debéis colocaros a vosotros mismos y vuestras opiniones en el altar de Dios, poner a un lado vuestras ideas preconcebidas y dejar que el Espíritu del cielo os guíe a toda verdad. (Review and Herald, 18 de febrero de 1890)  MENSAJES SELECTOS TOMO1 P.482, 483


Esta porción que comprende el extracto de  la cita  que lleva por título: “La obra especial de Elena G. de White “título que proyecta que dicha sección va a tratar de la obra de la profeta, Y que aparece en las páginas 482, 483 de Tomos Selectos tomo 1. Cuando el artículo se lee en su contexto se aprecie que Elena de White  en esta declaración hecha solo dos años después de la conferencia de Minneapolis está  dirigida a un grupo de Batlle Creek, ella estaba hablando de su propio ministerio a estos hermanos.
 Algunos habían criticado su trabajo y defensa de los jóvenes Waggoner y Jones, y como pasaba de costumbre con los verdaderos profetas su autoridad era puesta en duda. Siempre hay que tener en cuenta el contexto, en este caso la mensajera viene  exponiendo su autoridad  y la búsqueda de la unidad del pueblo de Dios. Por eso leamos el párrafo anterior donde Ellen White declara: “Debemos llegar a una posición tal en que toda diferencia sea eliminada.  Si yo creo que tengo luz, cumpliré mi deber en presentarla.  Suponed que yo haya consultado a otros con respecto al mensaje que el Señor quiere darme para el pueblo; la puerta puede cerrarse de manera que la luz no llegue a las personas a quienes Dios la ha enviado.  Cuando Jesús cabalgó hacia Jerusalén, "toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron a alabar a Dios a gran voz por todas las maravillas que habían visto, diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían" (Lucas. 19: 37- 40).


Es posible que al estudiar este tema se dé cuenta que la diferencia en una sola palabra puede dar a especulaciones que su trasfondo tiene el deseo de tergiversar a la mensajera del señor y levantar a un supuesto Elías en el lugar ella, ¿y porque digo esto? Porque no solo Elena se identificó como la profeta del señor en el tiempo del fin, (les recuerdo que el tiempo del fin comenzó en 1844) sino que además y esta es la parte de sus escritos que “se ignoran” absolutamente en relación al tema, (Solo un profeta puede por revelación decir quiénes son los Elías del futuro). Es por esto que además de manifestarse ella como el Elías del fin, dejo muchos escritos sobre el pueblo de Dios, que con el espíritu y el poder de Elías llevarían el mensaje hasta el retorno de nuestro amado salvador.

Repasemos algunos de estos hermosos e inspirados mensajes para nuestros días.


El profeta Malaquías declara: "¡He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres!" (Malaquías 4: 5-6). Aquí el profeta describe el carácter del trabajo que se debe realizar. Los que lleven a cabo la obra de preparar el camino para la segunda venida de Cristo, están representados por el fiel Elías, del mismo modo como Juan vino con el espíritu de Elías para preparar el camino del primer advenimiento de Cristo. El gran tema de la reforma debe presentarse ante el mundo y las mentes del público deben ser impresionadas. El mensaje debe caracterizarse por la práctica de la temperancia en todas las cosas, para que el pueblo de Dios se vuelva de su idolatría, de su glotonería y de su extravagancia en el vestir y otros asuntos. La abnegación, la humildad y la temperancia que Dios requiere de los justos a quienes dirige y bendice de manera especial, deben ser presentadas a las gentes en contraste con los hábitos extravagantes y destructivos de quienes viven en esta época depravada. CONSEJOS SOBRE LA SALUD pág. 72



La obra de Juan fue predicha por el profeta Malaquías: "He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres"  (Mal. 4: 5, 6).  Juan el Bautista salió con el espíritu y el poder de Elías para preparar el camino del Señor, y para hacer volver la gente a la sabiduría de los justos.  Era un representante de los que viven en los últimos días, a quienes Dios ha confiado sagradas verdades para presentar ante la gente y preparar el camino para la segunda venida de Cristo.  Y los mismos principios de temperancia que Juan practicó debieran ser observados por aquellos que en nuestros días han de advertir al mundo de la llegada del Hijo del Hombre. LA Temperancia pág. 81



Juan vino con el espíritu y el poder de Elías para proclamar el primer advenimiento de Jesús.  Se me señalaron los últimos días y vi que Juan representa a los que saldrán con el espíritu y el poder de Elías para anunciar el día de la ira y la segunda venida de Jesús. HISTORIA DE LA REDENCION pág. 203


"Nuestro mensaje debe ser tan directo como el de Juan.  El reprendió a los reyes por su iniquidad. Aunque su vida estaba en peligro nunca permitió que la verdad languideciera en sus labios. . . . En esta época de apostasía casi universal Dios llama a sus mensajeros para que proclamen su ley en el espíritu y poder de Elías. Así como Juan el Bautista, al preparar al pueblo para el primer advenimiento de Cristo, les llamó la atención a los diez mandamientos, así nosotros hemos de dar con voz segura el mensaje: 'Temed a Dios y dadle honra porque la hora de su juicio es venida.' Con el mismo fervor que caracterizó al profeta Elías y a Juan el Bautista, hemos de esforzarnos en preparar el camino para el segundo advenimiento de Cristo."- LA FE POR LA CUAL VIVO pág. 292 (ELÍAS Y LA IGLESIA MODERNA)


La obra de Juan el Bautista, y la de aquellos que en los últimos días saldrán con el espíritu y el poder de Elías para despertar a la gente de su apatía, en muchos sentidos es la misma.  Su obra es la clase de obra que debe hacerse en este tiempo.  Cristo vendrá por segunda vez a juzgar al mundo con justicia. MARANATA pág. 20 (EL SEÑOR YA VIENE) (LA PROFESIA DE ELÍAS)


Juan vino con el espíritu y el poder de Elías a proclamar el primer advenimiento de Jesús. Se me señalaron los últimos días y vi que Juan representaba a aquellos que iban a salir con el espíritu y el poder de Elías para pregonar el día de ira y el segundo advenimiento de  Jesús. Millares de personas abrazaban la verdad predicada por Guillermo Miller, y se levantaban siervos de Dios con el espíritu y el poder de Elías para proclamar el mensaje.  Como Juan, el precursor de Jesús, los que predicaban ese solemne mensaje se veían movidos a poner la segura  raíz de los árboles, y exhortar a los hombres a que diesen frutos de arrepentimiento.  Propendía su testimonio a influir poderosamente en las iglesias y manifestar su verdadero carácter.  Al resonar la solemne amonestación de que huyesen de la ira venidera, muchos miembros de las iglesias recibieron el salutífero mensaje, y echando de ver sus apostasías lloraron amargas lágrimas de arrepentimiento, y con profunda angustia de ánimo se humillaron ante Dios.  Cuando el Espíritu de Dios se posó sobre ellos, ayudaron a difundir el pregón: "Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado." PRIMEROS ESCRITOS (LOS DONES ESPIRITUALES) pág. 154, 155


Vino Juan con el espíritu y el poder de Elías a proclamar el primer advenimiento de Jesús. Era el símbolo y representación de los que con el espíritu y poder de Elías habían de anunciar el día de la ira y el segundo advenimiento de Jesús TESTIMONIOS SELECTOS TOMO 2 pág. 51


Que nuestro señor Jesús los bendiga y guie. Maranatha.

domingo, mayo 01, 2011

Daniel y Apocalipsis... ¿Libros sellados?

Querido hermano:

Quiero invitarte para que puedas traer a tu memoria la importancia de leer y escudriñar los libros de Daniel y Apocalipsis. El tiempo está cerca, Cristo viene y desea que entiendas lo que va a suceder para que estes preparado y no seas engañado. Acontecimientos importantes estan sucediendo, hechos que fueron profetizados en la Palabra de Dios y que no debieran pasar desapaercibidos por los que guardan los mandamientos y tienen el testimonio de Jesús. Leamos atentamente las siguientes citas de la mensajera del Dios, Elena G. de White.


“Se me ha indicado que los libros importantes que contienen la luz que Dios ha dado respecto a la apostasía de Satanás en los cielos, deben recibir una amplia circulación precisamente ahora; pues por su medio la verdad debe llegar a todas las mentes. Patriarcas y Profetas, Daniel y Apocalipsis, y El Conflicto de los Siglos son más necesarios ahora que nunca antes. Deben ser ampliamente difundidos porque las verdades que destacan abrirán muchos ojos ciegos . . . Muchos de nuestros hermanos han estado ciegos ante la importancia de los mismos libros que más necesitamos. Si se hubiese manifestado entonces tacto y habilidad en la venta de estos libros, el movimiento en pro de la ley dominical no se hallaría donde está ahora (Review, and Herald, 16-2-1905).” El colportor evangélico cap.20

 Aunque consideremos que los libros de Daniel y Apocalipsis son libros importantes que contienen luz, algunos deciden opacar esa luz diciendo que "ciertas porciones están selladas" o "solo pueden ser interpretadas por hombres doctos"...


“Ante semejante testimonio de la Inspiración, ¿cómo se atreven los hombres a enseñar que el Apocalipsis es un misterio fuera del alcance de la inteligencia humana?  Es un misterio revelado, un libro abierto.  El estudio del Apocalipsis nos lleva a las profecías de Daniel, y ambos libros contienen enseñanzas de suma importancia, dadas por Dios a los hombres, acerca de los acontecimientos que han de desarrollarse al fin de la historia de este mundo.” Cristo en su santuario p.76.


“En lo pasado algunos maestros declararon que Daniel y Apocalipsis son libros sellados, y el pueblo se ha apartado de ellos.  La propia mano de Dios ha descorrido, de estas porciones de su Palabra, el velo cuyo aparente misterio ha impedido que muchos lo levantaran.  El mismo  nombre Apocalipsis [cuyo significado es revelación] contradice la declaración de que es un libro sellado.  "Revelación" significa que algo de importancia es revelado. Las verdades de este libro se dirigen a los que viven en estos últimos días. Nos encontramos en el lugar santo de las cosas sagradas, con el velo quitado. No hemos de estar afuera.  Hemos de entrar, no en forma descuidada, con pensamientos irreverentes, no con pasos impetuosos, sino con reverencia y piadoso temor. Nos acercamos al tiempo en que las profecías del libro del Apocalipsis han de cumplirse...” Testimonios para los ministros p.111

“Las profecías de Daniel están estrechamente relacionadas con las del libro del Apocalipsis. En gran medida el Apocalipsis trata del mismo tema, pero hace resaltar en forma especial el papel de la iglesia cristiana como pueblo escogido de Dios. En consecuencia, algunos detalles que pueden parecer oscuros en el libro de Daniel con frecuencia pueden aclararse al compararlos con el libro del Apocalipsis. Daniel recibió instrucciones de cerrar y sellar aquella parte de su profecía referente a los últimos días hasta que, mediante un estudio diligente del libro, aumentase el conocimiento de su contenido y de su importancia (CS 405; cap. 12: 4). Aunque la porción de la profecía de Daniel relacionada con los últimos días fue sellada (cap. 12: 4; HAp 467), Juan recibió instrucciones específicas de no sellar "las palabras de la profecía" de su libro, "porque el tiempo está cerca" (Apoc. 22: 10).  De modo que para obtener una interpretación más clara de cualquier porción del libro de Daniel que sea difícil de entender, debiéramos estudiar cuidadosamente el libro del Apocalipsis en busca de luz para disipar las tinieblas.” Comentario Biblico Adventista T4. El libro del profeta Daniel.


“Como vivimos en los últimos momentos del "tiempo", las profecías del Apocalipsis tienen una importancia capital para nosotros.  "Especialmente Daniel y Apocalipsis deben recibir atención como nunca antes en la historia de nuestra obra" (TM 112). "Los solemnes mensajes que en el Apocalipsis se dieron en su orden, deben ocupar el primer lugar en el pensamiento de los hijos de Dios" (3JT 279).” Comentario Biblico Adv. T7 CAP.1

En los artículos siguientes, comenzaremos a publicar sobre estos Libros tan importantes para este tiempo... te invito para que comiences a estudiarlos nuevamente y recorrer juntos este hermoso camino.

martes, abril 12, 2011

El Don de Profecía

"A medida que se acerca el fin, y la obra de dar la última amonestación al mundo se extiende, resulta más importante para los que aceptan la verdad presente tener una clara comprensión de la naturaleza e influencia de los Testimonios, que en su providencia Dios vinculó con la obra del mensaje del tercer ángel desde su mismo nacimiento." - Testimonios para la Iglesia, T. 5, p. 615.

En el estudio anterior, nos adentramos en la inspiración de la Biblia, y cuales fueron los canales que Dios utilizó para revelar su Palabra tal como la conocemos hoy en día. Existen varias formas por las cuales Dios se revela al hombre, hoy estudiaremos las revelaciones “especiales” a través de sus profetas.

1) Teofanía: cuando Jacob vió a Dios cara a cara.

“Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.” (Gén 32:28-30)

2) A través de los Ángeles:

“Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.” (Dan 10:11-12)

3) Voz Audible:

“Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” (Mat 3:17)

4) Manifestaciones visibles:

Cuando se iluminaban las piedras del Sumosacerdote: el Urim y el Tumim.

5) Echar suertes:

Se registra el caso de Acán (Josue 7) y la elección del apóstol Matías. Aunque fue una forma en la que Dios se reveló, no fue un método aconsejable en toda circunstancia bíblica.

“Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.” (Hch 1:26)

6) Visiones y sueños
6.a Sueños dados para salvar del peligro.

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho, Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo, Para quitar al hombre de su obra, Y apartar del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, Y su vida de que perezca a espada.” (Job 33:14-18)

6.b El sueño de un rey gentil. (Génesis 20:3-16)

En este episodio encontramos la experiencia del “sueño” por parte de un pagano. Por lo tanto, que alguien reciba un sueño o visión no es prueba para validar el mensaje que traiga, ni para desprestigiarlo. “A la ley y al testimonio” (Isaías 8:20)

6.c José da dos sueños (Génesis 37:5-11)

6.d Los sueños de un mayordomo del Faraón y del panadero. (Génesis 40:5-19)

6.e Faraón dio dos sueños. (Génesis 41:1-36)

6.f Dios se le apareció varias veces a Josué (Josué 5:13-15; 7:10-15)

6.g Sueño de un enemigo ayudó a Gedeón (Jueces 7:13-15)

6.h Nabucodonosor tuvo dos sueños. (Daniel 2:1-35; 4:13-18)

6.i Hombres sabios advertidos por un sueño. (Mateo 2:11-12)

6.j José obedeció a un sueño y se cumplió la profecía. (Mateo 2:13-15; Oseas 11:1)

6.k Dios instruyó a José en un sueño. (Mateo 2:19-20)

6.l El sueño de la esposa de Pilato. (Mateo 27:19)

6.m Cornelio tuvo una visión, pero no se lo llamó “profeta”. (Hechos 10:1-7)

Conclusión:
Mientras que todos los verdaderos profetas tienen visiones y sueños, las visiones y sueños no constituyen a nadie en un verdadero profeta.

Profetas verdaderos y falsos

“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos […] Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.” (Mateo 24:11,24)

Nuestro amado Salvador nos advirtió del peligro que ocurriría en los últimos días: habrías personas que tomarían el lugar de “profetas” para engañar a muchos. Pero... ¿cómo distinguiremos quién es un verdadero profeta de un falso profeta? Imaginemos que estamos en el reinado de Josafat... ¿le hubiésemos creído a nuestro dirigente?

“Pero Josafat dijo: ¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por medio de él preguntemos?El rey de Israel respondió a Josafat: Aún hay aquí un hombre por el cual podemos preguntar a Jehová; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Micaías hijo de Imla. Y respondió Josafat: No hable así el rey.” (2° Cron. 18:6-7)

“De esta manera profetizaban también todos los profetas, diciendo: Sube contra Ramot de Galaad, y serás prosperado; porque Jehová la entregará en mano del rey. Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló diciendo: He aquí las palabras de los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; yo, pues, te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien. Entonces Micaías dijo: He visto a todo Israel derramado por los montes como ovejas sin pastor; y dijo Jehová: Estos no tienen señor; vuélvase cada uno en paz a su casa. Y el rey de Israel dijo a Josafat: ¿No te había yo dicho que no me profetizaría bien, sino mal?” (2° Cron. 18:11-2,15-16)

“No profeticéis, dicen a los que profetizan; no les profeticen, porque no les alcanzará vergüenza. Tú que te dices casa de Jacob, ¿se ha acortado el Espíritu de Jehová? ¿Son estas sus obras? ¿No hacen mis palabras bien al que camina rectamente? El que ayer era mi pueblo, se ha levantado como enemigo; de sobre el vestido quitasteis las capas atrevidamente a los que pasaban, como adversarios de guerra.” (Miqueas 2:6-8)

Estableceremos cuatro puntos básicos para distinguir un profeta verdadero de un falso profeta:

1°) Lo que dice el profeta debe estar en armonía con la Ley (Torá) y los Testimonios (todo lo escrito por los profetas que le anteceden):

“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” (Isaías 8:20)

2°) Su vida debe estar en armonía con el mensaje expuesto por él y los siervos del Señor que le antecedieron:

“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.” (Mateo 7:15-20)

3°) No niega al Padre y al Hijo, ni niega la venida del Hijo en forma humana.

“¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. Os he escrito esto sobre los que os engañan.” (1° Juan 2:22-26)

“En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” (1° Juan 4:2-3)

4°) Cumplimiento de lo que predicen.

“El profeta que profetiza de paz, cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el profeta que Jehová en verdad envió.” (Jeremías 28:9)

lunes, abril 11, 2011

La inspiración de la Biblia


Le damos la bienvenida al primer artículo de profecías que se da lugar entre los tantos otros blogs que componen las secciones de www.lajusticiadecristo.com. Para los amantes de la profecía bíblica, para todos aquellos que se deleitan estudiando los acontecimientos futuros predichos por nuestro amante Dios a través de sus siervos los profetas, este es el lugar indicado! Haremos a modo de introducción una breve descripción de conceptos claves que se repetirán en los artículos posteriores.

El primer punto a tratar, presenta las cuestiones básicas sobre como Dios nos habló en cada momento de la historia, para comprender como es que lo hace hoy en día. ¡Vamos! Busca tu Biblia y comencemos este estudio.

La inspiración de la Biblia

“Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?” (Genesis 3:8-9)

En un comienzo, la comunicación entre Dios y el hombre era directa. ¿Por qué hoy en día no pasa lo mismo? ¿Por qué se ha cortado la comunicación directa entre el Creador y sus criaturas?

“pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.” (Isaías 59:2)

Por lo tanto, un principio básico al estudiar las Escrituras es el siguiente: en nuestras iniquidades, en nuestros pecados, la dificultad para establecer un diálogo con Dios, para entender su Palabra, se hace prácticamente imposible:

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1° Co. 2:14)

Las cosas del espíritu, las palabras de Cristo, se han de discernir en el mismo espíritu -la misma mente- en la que fueron escritos. Pero para el hombre natural, aún cuando sea socialmente reconocido como eminencia en material teológica, en lenguas antiguas, o en cualquier otra ciencia podrá comprender la profundidad que la palabra de Dios contiene en si misma. Generalmente quienes poseen las llaves de la ciencia, han ocultado el conocimiento de salvación al pueblo de Dios (Lucas 11:52), y por lo general, quienes poseen el conocimiento bíblico no son aquellos que se la “saben todas”, sino los niños, cuyos caracteres buscan incansablemente conocer la voluntad de su Padre, quienes humildemente reconocen sus errores para mirar con amor el beneplácito amor de Dios (Mateo 11:25).

“Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1° Corintios 2:10-16)

Encontraremos en la Biblia, tres formas que Dios posee para revelar su Palabra:

1) A través de la Creación,

“porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios,
y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” (Romanos 1:19-23)

2) A través de su Palabra escrita,

“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2° Timoteo 3:14-17)

“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39)

3) A través de Sus Profetas,

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,” (Hebreos 1:1)

4) A través de su Hijo,

“en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.” (Hebreos 1:2-4)

En el próximo estudio, estaremos viendo en profundidad como Dios revelaba su palabra a través de sus Profetas. ¿Cómo reconoceremos un profeta verdadero de uno falso? ¿Todos somos profetas? ¿Por qué algunos reciben el mensaje directamente de Dios -en visión y sueños- a diferencia de quienes la reciben estudiando su Palabra?

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